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jueves, 31 de julio de 2014

Ya hace bastante tiempo que no escribo nada por este rumbo, me he estado dejando absorber por el ajetreo diario, por el trabajo, las responsabilidades de la vida en sociedad y "el deber hacer" en la familia. Sin entrar en detalles, la vida me acaba de dar un jalón de orejas, muy necesario por cierto, que realmente me ha hecho reaccionar.
Me dí cuenta que desde hace poco mas de seis meses, había dejado de lado lo más importante, "La comunicación con mi familia". A pesar de estar diariamente juntos, de tener actividades en conjunto, de salir a pasear, no estábamos realmente unidos...
Ahora ya estamos reunidos de nuevo y acabo de encontrar entre mis archivos, un texto que me hace reflexionar de nuevo, de una forma aún más poderosa que la primera vez que lo leí, será por el tiempo transcurrido o lo que acabo de vivir, pero me ha dejado una nueva huella.
Desconozco al autor, pero de igual forma se los comparto esperando que deje una huella en sus vidas. Hasta pronto!


Las mil Bolitas…

Cuanto más envejezco, más disfruto de las mañanas del sábado.
Tal vez es la quieta soledad que viene por ser el primero en levantarse o quizá el increíble gozo de no tener que ir al trabajo...
De todas maneras, las primeras horas de un sábado son en extremo deliciosas.

Hace unas cuantas semanas, me dirigía hacia mi equipo de radio-aficionado, con una humeante taza de café en una mano y el periódico en la otra.
Lo que comenzó como una típica mañana de sábado, se convirtió en una de esas lecciones que la vida parece darnos de vez en cuando... 
Déjenme contarles:

Sintonicé mi equipo de radio en banda de 20 metros, para entrar en una red de intercambio de sábado en la mañana.
Después de un rato, me topé con un colega que sonaba un tanto mayor.
Él le estaba diciendo a su interlocutor, algo acerca de "unas mil bolitas".
Quedé intrigado y me detuve para escuchar con atención:
- Bueno, Tomás, -decía- de veras que parece que estás ocupado con tu trabajo.
Estoy seguro que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo. Es difícil imaginar que un hombre joven tenga que trabajar 70 horas a la semana para sobrevivir.
¡Qué triste que te perdieras la presentación teatral de tu hija! 
Continuó:
- Déjame decirte algo, Tomás, algo que me ha ayudado a mantener una buena perspectiva sobre mis prioridades.

Y entonces fue cuando empezó a explicar su teoría sobre las "mil bolitas".
- Mira, me senté un día e hice algo de aritmética. La persona promedio vive unos 75 años, algunos viven más y otros menos, pero en promedio, la gente vive unos 75 años.
Entonces multipliqué 75 años por 52 semanas por año y obtuve 3.900 que es la cantidad de sábados que la persona promedio habrá de tener en toda su vida.
- No te distraigas y sígueme, Tomás, que voy a la parte importante. Me tomó hasta que casi tenía 55 años pensar todo esto en detalle.
Continuó:
- Y para ese entonces, con mis 55 años, ¡¡ya había vivido más de 2.800 sábados!!
Me puse a pensar que si llegaba a los 75, sólo me quedaban 1.000 sábados más que disfrutar. 
Así que fui a una juguetería y compré todas las bolitas que tenían.
Tuve que visitar 3 tiendas para obtener 1.000 bolitas. 
Las llevé a casa y las puse en una fuente de cristal transparente, junto a mi equipo de radio aficionado. 

Yo seguía escuchando atentamente: 
- Cada sábado, a partir de entonces, tomé una canica y la he tirado.
- Descubrí que al observar como disminuían las bolitas, me enfocaba más sobre las cosas verdaderamente importantes en la vida. No hay nada como ver cómo se te agota tu tiempo en la tierra, para ajustar y adaptar tus prioridades en la vida.
Ahora déjame decirte una última cosa antes que nos despidamos y lleve a mi bella esposa a desayunar...
Esta mañana, saqué la última canica de la fuente de cristal y entonces me di cuenta de que si vivo hasta el próximo sábado me habrá sido dado un poquito más de tiempo de vida y si hay algo que todos podemos usar, es un poco más de tiempo...
Me gustó estar en contacto contigo, Tomás, y espero que puedas estar más tiempo con tu familia.
Hasta pronto, se despide "el hombre de 75 años…"
Cambio y fuera, ¡Buen día!

Uno podría haber oído un alfiler caer al suelo en la banda cuando este amigo se desconectó.
Creo que nos dio a todos bastante para pensar.

Yo había planeado trabajar en la antena aquella mañana y luego iba a reunirme con unos cuantos radio aficionados para preparar la nueva circular del Club...
En vez de aquello, desperté a mi esposa con un beso, 
- "Vamos querida, te quiero llevar con los chicos a desayunar afuera".
- ¿Qué pasa? - preguntó ella sorprendida.
- Nada; es que no hemos pasado un sábado junto con los chicos en mucho tiempo.
- Por cierto, ¿podemos parar en la juguetería mientras estamos fuera? Necesito comprar algunas bolitas...

Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde…
A tomar café corriendo porque estamos atrasados…
A comer un sándwich porque no da tiempo para comer a gusto…
A salir del trabajo porque ya es la tarde…
A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día…
A esperar el día entero y oír en el teléfono: "hoy no puedo ir"…
A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta…
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos…
A sentarnos en la fila 1 del cine y torcer un poco el cuello porque estaba lleno…
A mojarnos sólo los pies y sudar el resto del cuerpo porque la playa está contaminada…
A pensar en el fin de semana porque el trabajo está duro…
A dormir todo el fin de semana porque siempre tenemos sueño atrasado…
¡¡¡ Nos acostumbramos a ahorrar la vida..!!!
Que poco a poco, igual se gasta… y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir. 


Alguien dijo: 

"La muerte esta tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja" 

Si fuiste capaz de leer hasta acá, es posible que necesites releer alguna frase. 

No importa si es el principio, y lo mejor es que todavía tienes tiempo, 
no importa cuánto, es el que tienes y cada día merece ser vivido sin ahorrar VIDA. 




“Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes.”

ALBERT EINSTEIN

lunes, 10 de octubre de 2011

"Papá en la escuela me dijeron mensa"

Papá, en la escuela me dijeron que soy mensa.

Estás fueron palabras de una de mis hijas hace ya unos meses, al principio sentí algo de coraje, pues pensé málamente que fue de uno de sus maestros... Pero mi hija me contó la anécdota completa:

--Estábamos en el recreo mis amigas y yo cuando unos niños pasaron corriendo a un lado de nosotras y a uno de ellos se le cayó un billete de 20 pesos, lo levanté y le dije a mis compañeras “ahorita vengo” y corrí para alcanzar al niño. Cuando lo alcancé le dije “se te cayó tu dinero” , se lo regresé y el me dijo “gracias”.

Pero cuando regresé con mis amigas me dijeron: “¡Que mensa eres! ¿Para qué se lo regresaste? ¡Si se le cayó a él ya ni modo, para que lo pierde! ¡Te lo hubieras quedado y te hubieras comprado algo para ti! ¿Cuándo menos te dijo gracias? ¡O que te invite algo!

Papá; ¿Soy mensa por qué no me lo quedé?...--

Incontables ocasiones he mencionado que lo que le hace falta a México es educación y valores, las edades de estas niñas no pasan de 11 años, y ya muestran lo que nosotros como adultos pensamos. Mi hija desde antes no se consideraba “mensa”, pues sabe que si algo no es de su propiedad, debe entregarlo a su dueño, simplemente porque es lo correcto, pero como a muchos, el peso de la opinión generalizada le afecta.

Hacer lo correcto: Lo aprendió tan simple como decirle lo siguiente hace ya tiempo en una situación similar: “... imagínate que fueras tú a quien se le perdió el dinero. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué tal si el dinero te lo había dado tu mamá para que fueras a comprar lo que te daría de comer ese día?...”

Muchos de nosotros escuchamos las siguientes frases: “El que se lo encuentra se lo queda”, “Lo cáido, cáido”, “Eso le pasa por pendejo”, “Si no lo cuidó es que no le hace falta”,“Si nadie te vió no hay problema”...

Hace poco volví a ver parte de una conferencia que dio el presidente de Grupo Yakult, y una de las frases que más me gustan es: “Si no es tuyo, es de alguien más”,

Encontrarnos algo que otro olvidó o perdió, no nos hace dueños de éllo. La mayor de las veces podemos reconocer de quien o a quien puede pertenecer, quien es la persona  a la que ahora le hace falta lo que tú tienes en tu poder.

Vivimos en una sociedad que aprende desde niños que sacar ventaja de cualquier situación es lo normal, que tomar cosas que no nos pertenecen, es normal, que el llevarnos material de la oficina, del trabajo a casa no es malo y por otro lado, que si alguien no nos da algo a cambio de “un favor” o “un servicio”, es reprochable....



De mi padre aprendí que la única forma de obtener dinero, bienes materiales, es a través del trabajo, que nunca llega de forma fácil, ya que hasta el ganar un premio en un sorteo tiene un esfuerzo. La cultura “del mínimo esfuerzo” está dañando el valor de la Honestidad.
Todo mundo puede quejarse de lo que otros hacen mal, lo reconocen, lo reprueban, pero al momento de encontrarse en en una situación de la cual pueden librarse de una responsabilidad o sacar algún probecho, la programación que la sociedad ha grabado en sus mentes le indica tomar ventaja sin siquiera reflexionar en si está bien o mal.

Debemos cambiar nuestra mentalidad y al momento de estar en una situación de desición, “hacer lo correcto”, aunque sea la opción más difícil de cumplir; Hacer que llegue el momento en que en lugar de pensar en que tal o cual persona tuvo la “suerte” o l a”inteligencia” de sacar probecho de una situación, pensemos que ésa persona realizó lo que su valor de “HONESTIDAD” le indicó.

Qe seamos nosotros ésa persona y que podamos decir con la frente en alto y sosteniendo la voz y la mirada: “Hoy hice lo correcto, devolví “X” a la pesona que lo había perdido...”

No esperes nada a cambio por tus acciones, tarde o temprano te sorprenderás de que “lo bueno se te regresa con creces”.

Espero sus comentarios, críticas, sugerencias y demás. Hasta la siguiente vez que nos leamos.

Su amigo:  

War Gamer.

jueves, 6 de octubre de 2011

Bienvenidos al Blog del "War Gamer"

Esta es mi primera entrada a este Blog, espero le puedan dedicar un poco de su tiempo y hacerlos reflexionar, que sea objeto de su aceptación, crítica y/o rechazo, ya que al menos así, debieron de haber realizado un esfuerzo por conocer algo nuevo, diferente a lo que acostumbran.
Deseo encontrar un poco de tiempo para dedicarme a expresar y dar a conocer mi particular punto de vista, mi forma de pensar, sentir, de vivir, de trabajar por y para este país, para su gente, para mis amigos, mi familia, para el lugar y  tiempo que dejaré tras de mi paso por esta vida.

No puedo negar mi personalidad, mi gusto por la alegría de vivir, y las ganas de que cada uno de nosotros podamos llevar a todos lados una sonrisa,  asi que también habrá cuando dejaremos de lado la solemnidad y buscaremos alegrar el día.

Comencemos pues esta aventura con la siguiente frase y tema para hoy:

“México, creo en tí”

Hace poco leí esta frase colocada sobre la puerta de ingreso a una tienda de conveniencia; no pude dejar de pensar en esta palabras por un buen rato y me pregunté si estaba yo en sintonía con esta frase o si realmente ya había perdido la fé en México...

Debo mencionar que esa palabra “MÉXICO” no representa para mí solamente el país donde nací, crecí, vivo y espero morir (ójala y falte un buen XD), sino a su gente, su historia, sus usos y costumbres, su idioma... todo aquello que podemos ver, sentir dentro del territorio de esta gran nación los “Estados Unidos Mexicanos”.

Con el tiempo que me ha tocado vivir, he sido testigo de la vorágine de cambios, de sucesos que han ido marcando poco a poco la actual situación de mi país, me he dado cuenta de como ha ido cambiando el pensar y sentir de la gente, de como muchos han olvidado, rechazado o cambiado los valores que caracterizaban a la sociedad mexicana. De como hemos sido artífices de nuestra actual situación y de lo poco o mucho que colaboramos para dar un giro, continuar en el borde o seguir en la misma línea.

México, creo en tí; por, con, y a pesar de los buenos y malos ciudadanos, por, con y a pesar de aquellos que trabajan y los que no  trabajan, por, con y a pesar de la aceptación, crítica, el rechazo que muchos recibimos por nuestras palabras; por, con y a pesar de la actual situación de caos que soportamos en este tiempo y espacio que estamos viviendo.

Ahora la pregunta para todos: Tenemos fé en México, no solamente en nuestros representantes, sean Diputados, Senadores, Representantes Sindicales, Líderes de partido; en los Gobernantes y en las Autoridades de cualquier nivel, en los Empresarios, en los Maestros, en ese gran etcétera... La pregunta es: “¿Tenemos fé en nosotros mismos, como parte integral de este país?” ¿Somos parte de la solución o somo parte del problema? ¿Voy a seguir quejándome por las acciones de otros o voy a comenzar a cambiar y a trabajar yo en beneficio de todos?

...y tú ¿Que haz hecho hoy por México?...

Los dejo por ahora, espero sus comentarios, sugerencias, críticas y lo que gusten. La próxima entrada trataré de no ser tan solemne. XP


Su amigo “War Gamer”