Papá, en la escuela me dijeron que soy mensa.
Estás fueron palabras de una de mis hijas hace ya unos meses, al principio sentí algo de coraje, pues pensé málamente que fue de uno de sus maestros... Pero mi hija me contó la anécdota completa:
--Estábamos en el recreo mis amigas y yo cuando unos niños pasaron corriendo a un lado de nosotras y a uno de ellos se le cayó un billete de 20 pesos, lo levanté y le dije a mis compañeras “ahorita vengo” y corrí para alcanzar al niño. Cuando lo alcancé le dije “se te cayó tu dinero” , se lo regresé y el me dijo “gracias”.
Pero cuando regresé con mis amigas me dijeron: “¡Que mensa eres! ¿Para qué se lo regresaste? ¡Si se le cayó a él ya ni modo, para que lo pierde! ¡Te lo hubieras quedado y te hubieras comprado algo para ti! ¿Cuándo menos te dijo gracias? ¡O que te invite algo!
Papá; ¿Soy mensa por qué no me lo quedé?...--
Incontables ocasiones he mencionado que lo que le hace falta a México es educación y valores, las edades de estas niñas no pasan de 11 años, y ya muestran lo que nosotros como adultos pensamos. Mi hija desde antes no se consideraba “mensa”, pues sabe que si algo no es de su propiedad, debe entregarlo a su dueño, simplemente porque es lo correcto, pero como a muchos, el peso de la opinión generalizada le afecta.
Hacer lo correcto: Lo aprendió tan simple como decirle lo siguiente hace ya tiempo en una situación similar: “... imagínate que fueras tú a quien se le perdió el dinero. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué tal si el dinero te lo había dado tu mamá para que fueras a comprar lo que te daría de comer ese día?...”
Muchos de nosotros escuchamos las siguientes frases: “El que se lo encuentra se lo queda”, “Lo cáido, cáido”, “Eso le pasa por pendejo”, “Si no lo cuidó es que no le hace falta”,“Si nadie te vió no hay problema”...
Hace poco volví a ver parte de una conferencia que dio el presidente de Grupo Yakult, y una de las frases que más me gustan es: “Si no es tuyo, es de alguien más”,
Encontrarnos algo que otro olvidó o perdió, no nos hace dueños de éllo. La mayor de las veces podemos reconocer de quien o a quien puede pertenecer, quien es la persona a la que ahora le hace falta lo que tú tienes en tu poder.
Vivimos en una sociedad que aprende desde niños que sacar ventaja de cualquier situación es lo normal, que tomar cosas que no nos pertenecen, es normal, que el llevarnos material de la oficina, del trabajo a casa no es malo y por otro lado, que si alguien no nos da algo a cambio de “un favor” o “un servicio”, es reprochable....
De mi padre aprendí que la única forma de obtener dinero, bienes materiales, es a través del trabajo, que nunca llega de forma fácil, ya que hasta el ganar un premio en un sorteo tiene un esfuerzo. La cultura “del mínimo esfuerzo” está dañando el valor de la Honestidad.
Todo mundo puede quejarse de lo que otros hacen mal, lo reconocen, lo reprueban, pero al momento de encontrarse en en una situación de la cual pueden librarse de una responsabilidad o sacar algún probecho, la programación que la sociedad ha grabado en sus mentes le indica tomar ventaja sin siquiera reflexionar en si está bien o mal.
Debemos cambiar nuestra mentalidad y al momento de estar en una situación de desición, “hacer lo correcto”, aunque sea la opción más difícil de cumplir; Hacer que llegue el momento en que en lugar de pensar en que tal o cual persona tuvo la “suerte” o l a”inteligencia” de sacar probecho de una situación, pensemos que ésa persona realizó lo que su valor de “HONESTIDAD” le indicó.
Qe seamos nosotros ésa persona y que podamos decir con la frente en alto y sosteniendo la voz y la mirada: “Hoy hice lo correcto, devolví “X” a la pesona que lo había perdido...”
No esperes nada a cambio por tus acciones, tarde o temprano te sorprenderás de que “lo bueno se te regresa con creces”.
Espero sus comentarios, críticas, sugerencias y demás. Hasta la siguiente vez que nos leamos.
Su amigo:
War Gamer.
Estás fueron palabras de una de mis hijas hace ya unos meses, al principio sentí algo de coraje, pues pensé málamente que fue de uno de sus maestros... Pero mi hija me contó la anécdota completa:
--Estábamos en el recreo mis amigas y yo cuando unos niños pasaron corriendo a un lado de nosotras y a uno de ellos se le cayó un billete de 20 pesos, lo levanté y le dije a mis compañeras “ahorita vengo” y corrí para alcanzar al niño. Cuando lo alcancé le dije “se te cayó tu dinero” , se lo regresé y el me dijo “gracias”.
Pero cuando regresé con mis amigas me dijeron: “¡Que mensa eres! ¿Para qué se lo regresaste? ¡Si se le cayó a él ya ni modo, para que lo pierde! ¡Te lo hubieras quedado y te hubieras comprado algo para ti! ¿Cuándo menos te dijo gracias? ¡O que te invite algo!
Papá; ¿Soy mensa por qué no me lo quedé?...--
Incontables ocasiones he mencionado que lo que le hace falta a México es educación y valores, las edades de estas niñas no pasan de 11 años, y ya muestran lo que nosotros como adultos pensamos. Mi hija desde antes no se consideraba “mensa”, pues sabe que si algo no es de su propiedad, debe entregarlo a su dueño, simplemente porque es lo correcto, pero como a muchos, el peso de la opinión generalizada le afecta.
Hacer lo correcto: Lo aprendió tan simple como decirle lo siguiente hace ya tiempo en una situación similar: “... imagínate que fueras tú a quien se le perdió el dinero. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué tal si el dinero te lo había dado tu mamá para que fueras a comprar lo que te daría de comer ese día?...”
Muchos de nosotros escuchamos las siguientes frases: “El que se lo encuentra se lo queda”, “Lo cáido, cáido”, “Eso le pasa por pendejo”, “Si no lo cuidó es que no le hace falta”,“Si nadie te vió no hay problema”...
Hace poco volví a ver parte de una conferencia que dio el presidente de Grupo Yakult, y una de las frases que más me gustan es: “Si no es tuyo, es de alguien más”,
Encontrarnos algo que otro olvidó o perdió, no nos hace dueños de éllo. La mayor de las veces podemos reconocer de quien o a quien puede pertenecer, quien es la persona a la que ahora le hace falta lo que tú tienes en tu poder.
Vivimos en una sociedad que aprende desde niños que sacar ventaja de cualquier situación es lo normal, que tomar cosas que no nos pertenecen, es normal, que el llevarnos material de la oficina, del trabajo a casa no es malo y por otro lado, que si alguien no nos da algo a cambio de “un favor” o “un servicio”, es reprochable....
De mi padre aprendí que la única forma de obtener dinero, bienes materiales, es a través del trabajo, que nunca llega de forma fácil, ya que hasta el ganar un premio en un sorteo tiene un esfuerzo. La cultura “del mínimo esfuerzo” está dañando el valor de la Honestidad.
Todo mundo puede quejarse de lo que otros hacen mal, lo reconocen, lo reprueban, pero al momento de encontrarse en en una situación de la cual pueden librarse de una responsabilidad o sacar algún probecho, la programación que la sociedad ha grabado en sus mentes le indica tomar ventaja sin siquiera reflexionar en si está bien o mal.
Debemos cambiar nuestra mentalidad y al momento de estar en una situación de desición, “hacer lo correcto”, aunque sea la opción más difícil de cumplir; Hacer que llegue el momento en que en lugar de pensar en que tal o cual persona tuvo la “suerte” o l a”inteligencia” de sacar probecho de una situación, pensemos que ésa persona realizó lo que su valor de “HONESTIDAD” le indicó.
Qe seamos nosotros ésa persona y que podamos decir con la frente en alto y sosteniendo la voz y la mirada: “Hoy hice lo correcto, devolví “X” a la pesona que lo había perdido...”
No esperes nada a cambio por tus acciones, tarde o temprano te sorprenderás de que “lo bueno se te regresa con creces”.
Espero sus comentarios, críticas, sugerencias y demás. Hasta la siguiente vez que nos leamos.
Su amigo:
War Gamer.
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